Todos los programas se sustentan en los principios de conciencia sobre el propio potencial; investigación que encamina a la acción; y sustentabilidad ambiental y económica. Atzin no tiene afiliaciones religiosas ni políticas, y trabaja de cerca con la gente del pueblo, en especial con las jóvenes, quienes, a manera de ser “promotoras de la salud de Atzin,” asumen cada vez mayores responsabilidades en cuanto a las actividades y decisiones del programa. Cada uno de los logros del programa fue alcanzado bajo circunstancias difíciles.
Es una organización no gubernamental mexicana, sin fines de lucro, que trabaja con voluntarios y con organizaciones asociadas de Canadá y Estados Unidos. Atzin busca ayudar a la población rural, en especial a la mujer indígena, a fin de que obtenga mejores oportunidades, mayor identidad cultural y bienestar, así como mayores grados de autosuficiencia y una vida mas tranquila. Tras haber evolucionado gradualmente desde 1997, los programas de Atzin se centran en cuatro sectores integrados: Salud y Sanación; Generación de Ingresos para la Mujer; Alfabetización y Educación Comunitaria; y Medio Ambiente, Agua y Saneamiento.
Uso sustentable de recursos ambientales
El Programa de Medio Ambiente, Agua y Saneamiento emplea un diseño ecológico para la construcción de unidades de agua y sanidad integrales para los hogares. Este diseño integra diversos elementos: la recolección de agua de lluvia, la cual ofrece suficiente agua potable para la familia durante la temporada de lluvias y, con una administración cuidadosa, durante buena parte de la temporada seca, además de acabar con la necesidad de buscar agua de pozo y los pagos por el agua bombeada; también comprende la remoción de la grasa de los jabones y detergentes del agua turbia a fin de reciclar el vital líquido y emplearlo para el riego de jardines o árboles; un baño seco que separa el excremento y la orina, las cuales, al ser tratadas de manera adecuada con un pH básico y sequedad, convierten las heces en fertilizantes para el campo. Salvo en el caso de la energía eléctrica, el Centro Atzin, que alberga varios de los programas de Tlamacazapa, es casi autosuficiente en todos los rubros gracias a la recolección de agua de lluvia, un filtro de agua a base de arena, un baño seco, reciclaje de aguas turbias y, recientemente, un bote compostero y el reciclaje de metal, papel, vidrio y plástico.
Evaluación
En términos cuantitativos, cada programa recaba datos básicos pertinentes para la evaluación continua de sus logros y su estado financiero. Consulte los ejemplos estadísticos de los recuadros presentados anteriormente, con cifras crecientes que hablan de los avances del programa en términos numéricos. Por otro lado, los avances cualitativos son más difíciles de evaluar y su evaluación lleva más tiempo: lo que piensan, sienten y dicen los habitantes y promotoras sobre ellos mismos, sobre su trabajo y su calidad de vida. Todos los sábados se reúnen promotoras de Atzin, parteras, aprendices y voluntarios en una junta en círculo de una hora para discutir los planes, visitas y problemas del programa; para llevar a cabo ejercicios relacionados con el desarrollo personal y grupal y con la formación de equipos; y para celebrar los avances y las ocasiones especiales Dicha reunión funciona a manera de barómetro sobre los niveles de satisfacción de los participantes y su capacidad para expresar sus opiniones y deseos –labor difícil entre una población oprimida, en especial entre las mujeres–.
Uno de los logros clave es el desarrollo de una base creciente de financiamiento para la administración y operación del programa. El financiamiento proviene de donativos de individuos y empresas privadas, subvenciones de fundaciones y una red de colaboradores que organizan eventos de recaudación de fondos de manera regular.
Beneficios para la comunidad y el medio ambiente
Atzin identificó venenos ambientales nocivos que afectan la salud, y aun hoy distribuye esta información entre los habitantes y los funcionarios gubernamentales de todos los niveles, con recomendaciones para la resolución de estos problemas. Al mismo tiempo ofrece servicios y programas muy relacionados con las necesidades y la realidad del pueblo. Entre los cambios tangibles vemos que ahora muchas familias cuentan con baños funcionales y adecuados con sistemas de recolección y almacenamiento de agua; los niños aprenden a su propio ritmo en programas educativos de grupos pequeños; en lugar de dar a luz solas en pequeñas casas oscuras, las mujeres reciben apoyo de parteras capacitadas y equipadas con lámparas y herramientas limpias, capaces de detectar complicaciones que indican traslado al hospital; niños y adultos discapacitados reciben terapia, apoyos especiales y acompañamiento durante sus consultas; los niños y jóvenes tienen modelos nuevos a seguir en las mujeres con negocios propios, y en las promotoras y las parteras, así como en los hombres que trabajan en construcción en el pueblo y estudien, en lugar de estar tomando. Estos cambios sociales y físicos progresivos –todos ellos muy cercanos a casa– constituyen un rayo de esperanza para las personas que buscan salir de ciclos negativos de miedo y desesperación."From a global community perspective, 35+ full-time international volunteers have worked hard in the Atzin programs on site, starting in 1999".
A finales de 2004, Atzin llevó a cuatro artistas, dos canadienses y dos mexicanos, a Tlamacazapa, a fin de colaborar de cerca con nueve tejedoras. La muestra artística resultante, titulada “Retejiendo la vida: Arte de las tejedoras de palma - Su lucha con la pobreza, el agua e identidad,” enseña la realidad cotidiana de estas mujeres que viven entre la pobreza, la toxicidad ambiental y la escasez de agua. Desde septiembre de 2006, 35 obras de arte y más de 70 canastas finamente tejidas –“arte en palma”– han estado de gira en México y Canadá.
El sector privado canadiense ha ofrecido un importante apoyo técnico y/o financiero desde 2006 sobre todo para la adquisición de terrenos y el diseño del Centro de Bienestar de la Mujer proyectado para Tlamacazapa, así como para la exposición artística de “Retejiendo una Vida.”
Resumen
Atzin aplica un enfoque integral de desarrollo comunitario y bienestar humano. Dicho metodología requiere compasión, tiempo y esfuerzo estratégico. Después de un largo periodo inicial de búsqueda de confianza y familiaridad en el contexto y la dinámica de poder del pueblo, el equipo de Atzin decidió concentrar sus esfuerzos en este único entorno por la complejidad de la pobreza, la violencia y las condiciones ambientales. Tlamacazapa, que en náhuatl significa “gente con miedo,” es un microcosmos de nuestra situación global.
Los conmovedores relatos de las mujeres muestran un alejamiento gradual e inspirador de la opresión hacia la liberación del espíritu. Como bien señaló una de las tejedoras: Las mujeres de Tlamacazapa toleran y callan. Necesitamos hablar para resolver nuestros problemas. Si permanezco temerosa, jamás avanzaré. Quiero ser valiente y hablar. Las mujeres participantes están convirtiendo este silencio –este vacío agobiante que da origen a una toxicidad física y espiritual– en una disminución del miedo y en un crecimiento de la confianza y las habilidades. Atzin representa una presencia externa que estimula un proceso de cambio personal y social en sintonía con el pueblo, ayudando a la gente a recuperar su identidad cultural y a reconstruir un modo más significativo en sus vidas.Atzin ofrece de manera continua información y servicios necesarios; prepara a los participantes para asumir responsabilidades relacionadas con su programa y para obtener un trabajo remunerado; e investiga y toma medidas contra la pobreza y la toxicidad del ambiente, que afecta gravemente la salud de esta vulnerable y desnutrida población.

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